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URANTE
los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, cuando los comunistas
se expandían a través de Latino-América, un dictador
en una isla del Caribe tomó una decisión astuta. Se dio cuenta
que para asegurar el éxito de imponer un gobierno comunista en una
cultura que era predominantemente católica, tenía que debilitar
la autoridad de la Iglesia. Si, él podía perseguir la Iglesia,
y lo hizopero él también maquinó un ingenioso
plan de largo plazo: él atacó las mentes de los
niños.
Sus secuaces entraron
en las escuelas y, con una fingida preocupación por los niños
les dijeron, ¿Les gustaría tener helado ahora mismo? Pues,
¿por qué no se lo piden a su Dios?
Los niños, como
corderos inocentes, cerraron sus ojos y obedientemente oraron.
Los secuaces mandaron
a los niños a abrir sus ojos. ¿Les dio Dios helado?
No, respondieron
los niños con tristeza.
Pues, entonces,
muchachos. Dijeron los secuaces del dictador con una sonrisa astuta,
órenle ahora al Señor [dictador]. Pídanle helado
a él .
Nuevamente los chicos
cerraron los ojos y oraronno a Dios, sino al Señor
[dictador].
Mientras tanto, los
secuaces del dictador empujaron unos carritos dentro del salón de
clase. Mandaron a los niños que abrieran sus ojos, y les entregaron
los helados diciéndoles, ¿Vieron niños? Su Dios
no puede hacer nada por ustedes, pero el Señor [dictador] sabe como
cuidarles.
LA
HISTORIA ANTERIOR es una ilustración perfecta de cómo
el demonio se sale con la suya. El procedimiento es simple. Para debilitar
la resistencia a sus deseos nefarios, ataca a la misma raíz de la
resistencia: los niños. Al esquivar a los adultos y lavarle el cerebro
a los niños, crea una multitud de nuevos y flexibles conversos.
Lo mismo está
pasando en todo el mundo hoy día. Para poder propagar su
hedonismo liberal y ateísta, y para poder
debilitar a las creencias cristianas, activistas les estan lavando el cerebro
a niños a través de la televisión, el cine, los deportes,
los juegos de video, yhasta más descalabradamentea
través de programas apoyados por las escuelas
públicas.
Pero no te sorprendas.
Todo esto está ocurriendo por una razón. Bajo la perniciosa
influencia del Protestantismo, los cristianos
se han acostumbrados a tomar la Fe por sentada. Ellos
han llegado a creer que pueden llegar al cielo sin
esfuerzo. Se han vuelto negligentes en cuanto a la moral, y negligentes
en cuanto a la enseñanza de sus hijos. Se han vuelto tibios. Y Cristo
sabía que iba a pasar. Ahora estamos pagando el precio.
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Conozco
tu conducta; no eres ni frio ni caliente. ¡Ojala fueras frio o caliente!
Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frio ni caliente, voy a vomitarte
de mi boca. Tú dices, Soy rico, me he enriquecido, nada
me falta. Y no te das cuenta de que eres un
desgraciado, digno de compasión, pobre, ciego, y desnudo. Te aconsejo
que me compres oro acrisolado al fuego para que te enriquezcas, vestidos
blancos para que te cubras, y no quede al descubierto la vergüenza de
tu desnudez, y un colirio para que te des en los ojos y recobres la vista.
Yo a los que amo los reprendo y corrijo. Se pues, ferviente y
arrepiéntete. |
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Revelación
3: 15-19 |
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¿Nos llegaremos
a arrepentir? El diablo está lavándole el cerebro a nuestros
niños ahora mismo y debajo de nuestras propias narices porque, en
nuestra vagancia, le hemos abierto la puerta. ¿Le
vamos a cerrar la puerta?
Sí, ¿llegaremos
a cerrarle la puerta? Esta es una buena pregunta, porque el cerrar la puerta
conlleva una enorme batalla espiritual y una lucha
tremenda. Cerrar la puerta significa que los padres cristianos tienen
que envolverse en la educación de sus hijos. Los padres tendrán
que darle clases en el hogar (home schooling) o pasarse horas
y horas por las tardes en el hogar con sus niños enseñando
la verdad y corrigiendo las mentiras que fueron sembradas en la escuela durante
el día.
Pero fíjate bien
en esto: los niños no escuchan a sus padres a menos que sus padres,
desde sus corazones, viven la fe devotamente,
como un verdadero estilo de vida santo. Si
sus padres pierden el tiempo pasivamente bebiendo
la influencia insidiosa de la televisión, el cine, la música,
el deporte, y los juegos de video, los niños olerán el hedor
de esta hipocresía se dirán
a ellos mismos, ¿Para qué escuchar a estos perdedores?
¡El Señor [dictador] puede hacer más por nosotros que
ellos!
Tal es el castigo impuesto
sobre los que son tibios, Voy a vomitarte de Mi
boca.
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